La única vez que te vi detenerte, fue en aquel beso, junto a ella, en la época dónde los árboles se sienten pesados de sus hojas y las sueltan todo el otoño, cuando los días eran invierno pero a su lado el corazón se sentía como en su hogar, caliente, suave..
Ahora pasas lo más rápido que puedes sin poder ni distinguir que llevas en tus hombros, que escondes en tus miradas, y que guardas en tus recuerdos, mírame sigo siendo el mismo, te pido que lo seas, dame esos días eternos y que cada segundo valga tanto como los próximos.
Tiempo, ¿que te parece si nos detenemos a mirar a todos pasar?, Te invito a envejecer a mi lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario